viernes, 27 de marzo de 2015

HUEVOS DE PASCUA

La tradición de los huevos, muy arraigada en Estados Unidos, el centro de Europa e Inglaterra, empezó debido a que los cristianos católicos que seguían la abstinencia de la Cuaresma, no podían comer, entre otras cosas, huevos ni productos lácteos. Los seguidores de esta tradición guardaban los huevos, y para mantenerlos frescos los bañaban con una fina capa de cera líquida. Una vez terminada la Cuaresma, se reunían delante de la iglesia de su ciudad, y los regalaban. Con el tiempo, la iglesia católica fue cambiando las tradiciones, y hoy solamente recomienda la abstinencia de carne los viernes de la Semana Santa.
Sin embargo, la tradición de regalar huevos de Pascua siguió y de hecho continúa en muchos países del mundo. La única diferencia es que antes se pintaban y decoraban huevos de gallina y de pavo.



En cambio, hoy aunque se siguen regalando huevos de gallina en muchos países, desde principios del siglo XIX se regalan huevos de chocolate.

En muchas culturas, los huevos representan 'vida' y 'fertilidad', y tanto en Roma como en Grecia, se regalaban huevos pintados en las fiestas y festivales de primavera. Si hablamos de los huevos como símbolo cristiano, estos huevos tienen el sentido de una 'vida nueva', tal como significa palabra Pascua. Y muy relacionado también con la resurrección de Jesucristo.
Y el conejo, ¿qué pinta en toda esta historia? Pues el conejo ya ha sido una fantasía inventada por los padres para dar una pizca de ilusión al domingo de Pascua. Los niños creen que es el conejo es el  que trae los huevos. Los padres esconden los huevos de chocolate por el jardín o la casa y los niños van a buscarlos el domingo de Pascua.

domingo, 15 de marzo de 2015

FALLAS

Del origen de las Fallas se puede afirmar que se remontan a principios del siglo XVIII. Una teoría dice que los carpinteros hacían quemar sus «parots», unas estructuras en las que colgaban los candiles ya que al llegar la primavera, dejaban de ser necesarios. La Iglesia, para combatir el paganismo de la fecha terminó haciéndola coincidir con la víspera de la festividad del patrón de los carpinteros, San José.




 Poco a poco, ese parot fue vistiéndose con ropas para adoptar figura humana y entonces comenzó también a aludir a personajes, en un principio del propio barrio.



Así surgió el ninot y posteriormente los aldeanos comenzarían a confeccionar también los catafalcos, de forma que se creaban monumentos con varios muñecos, que de las telas y la cera evolucionaron ya en el siglo XX al cartón piedra.